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Indicaciones

Mordant

Levanta el motivo de una fotografía y muerde todo lo demás.

Suelta una fotografía sobre la plancha y el motivo queda levantado en cuanto se posa. Corrige con el pincel lo que el levantado haya errado y escribe un recorte a resolución completa: tus fotografías se leen del disco, se trabajan en memoria y se escriben donde tú digas.

Próximamente en la Mac App Store
Lote n.º 0603 macOS Veneno
Lo que hace la dosis

Cómo muerde el fondo

I.

Una sola pasada, en esta máquina

El motivo se separa una vez, cuando la imagen se posa, con la segmentación integrada en macOS. Todo lo que viene después —fondo, borde, pincel— es inmediato, porque a nada se le pide que vuelva a pensar.

II.

La corrección es tuya

Donde el levantado se equivoca, tú lo pintas bien: añade o quita con el pincel, conserva o descarta cada motivo encontrado, afina el borde. Una fotografía con varios motivos te los ofrece por separado en lugar de adivinar a cuál te referías.

III.

Una carpeta entera, y aun así revisada

Una carpeta completa puede pasar de una vez, sin escribirse junto a nada ni sobre nada. Un archivo ilegible nunca detiene la tanda, y los resultados menos concluyentes lo dicen: así compruebas cuatro en vez de auditar cuarenta.

En el mostrador

Mordant en funcionamiento

La plancha, con el motivo levantado al llegar
Captura de muestra
La plancha, con el motivo levantado al llegar
Mal y remedio

Antes de la dosis, después de la dosis

El mal
  • Una hora con la pluma, y el pelo sigue pareciendo recortado
  • Una fotografía de 48 megapíxeles devuelta a tamaño web, con una marca encima
  • Un JPEG aplanado en silencio sobre negro donde antes estaba el fondo
La cura
  • Una sola pasada, y luego el pincel para lo que se le haya escapado
  • Resolución completa, sin marca de agua y con el espacio de color original conservado
  • Transparencia donde el formato la admite, y un relleno elegido por ti donde no
Modo de empleo

Preguntas frecuentes

¿Qué tal es el recorte?

Bueno, y no perfecto: la app se ha construido partiendo de ese supuesto, no a su alrededor. El pelo fino, el cristal, el movimiento borroso y un motivo que apenas se separa de lo que tiene detrás son casos difíciles, y hay fotografías que no tienen ningún motivo claro. Por eso el pincel está en todas las versiones, por eso existen los controles de borde y por eso una pasada por carpeta marca los resultados que merecen una segunda mirada en lugar de presentarlos todos como terminados. Eres tú quien decide que un recorte está hecho.

¿Salen mis fotografías de este Mac?

No. El levantado, la máscara y cada exportación se ejecutan en tu propio Mac con recursos integrados en macOS. Ninguna imagen, nombre de archivo ni dimensión se sube nunca; no hay cuenta, no hay nube y no hay cola en el servidor de nadie.

¿La app informa de algo?

Sí, y es cosa distinta, así que se dice aparte: Mordant informa de diagnósticos anónimos de uso y de fallos, para que las averías puedan encontrarse y corregirse, y puede enviarte novedades del producto si se lo pides. Eso trata de la app. Nunca trata de tus imágenes.

¿Modifica mi original?

No. El recorte siempre se escribe como un archivo nuevo junto al nombre que elijas, y una pasada por carpeta escribe en un destino que tú eliges: nunca sobre el origen. Si una escritura falla, nada del disco ha cambiado y volver a intentarlo con la misma imagen es seguro.

El resto del anaquel

Otro síntoma, el mismo botiquín.